'Jovenes vALores' #08 :Corazón Para Ganar

Fecha 09 - Copa Generación - Sub 18 2021
Resultado Final: Alianza Lima 3 – 2 Comerciantes Unidos

Hay un pequeño gran detalle con Alianza. Es algo raro, pero que se da en todas las categorías; tanto en el fútbol masculino, como femenino. Y es que, contra nosotros, sin importar lo que estemos jugando, nuestros rivales se van a jugar la vida. Van a querer ganarnos a como de lugar y eso lo vimos ayer. Comerciantes Unidos, colero del Torneo Generación, se jugaría una final contra los blanquiazules. Parecía como si el recreo se acabara y el último gol, gana. ¿La razón? Complicado de explicar, pero se resume en “Esto es Alianza”.

Iniciaban las acciones y veríamos dos equipos muy activos, aplicando todo lo entrenado en la semana. Desbordes, centros, remates, amagues, etc. Todo peligro. El partido se ponía bacán, para estar al borde del asiento, cuando de repente... conexión interrumpida.

Calma, amigo Aliancista, no reinicie el router ni llame exaltado a la empresa que le proporciona el servicio, pues, resulta que corte de la red de internet en Matute, promediando los 25’ de la primera mitad, nos privó a todos nosotros de ver el último tramo del primer tiempo. Quedaríamos en vela esperando a si el marcador se movería o no. Qué relevancia la del internet estos días, ¿cierto?

Bueno, la conexión volvería y podríamos aún ser testigos de esta contienda disputada de igual a igual, fuego contra fuego, pero recuerden que alguien siempre dispara primero.

De Mesía para Quiros, desborde por izquierda y centra, pifia en el remate Valladolid, mal despeje del central cutervino, le queda a Arrasco, hoy con la 10 en la espalda, le pega de volea y... ¡penal! El balón chocaría el brazo derecho del central y el árbitro sancionaría la pena máxima. Hora de dar el primer golpe.

Hernán Lupu, en ese momento el capitán sin banda, diría: ¿por qué no puedo ser protagonista de nuevo? Y tomaría el balón con mucha decisión para rematar arriba, ahí, donde duermen las arañas y dejar al portero petrificado cual hombre que vio a los ojos a Medusa. A los 6’ del segundo tiempo, vamos 1 a 0 arriba. Pero habría más y es aquí que empezamos a renegar...

A los 11 minutos, se produce una falta torpe por la izquierda. Torpe porque el rival está de espaldas al arco y así no te puede hacer daño. Tiro libre y los jugadores de Comerciantes irían envalentonados a buscar la igualdad, pero si a esto le sumamos una defensa dormida. Ay, mamita querida, qué combinación. Jorge Crisanto, tras un buen centro, se encargaría de emparejar el marcador anotando de cabeza. 1 a 1.

El elenco cutervino, ni corto ni perezoso, iría a buscar el partido. Recuerden que ellos están jugándose la vida porque contra nosotros es así. Contra Alianza todos van a querer mostrarse y está bien. No por algo somos el equipo más grande del Perú.

Tanto fue el ímpetu del rival que llegó a “voltear la torta”. Y es que el peligro con el que llegaban a nuestro arco, sumado a los errores de nuestra defensa, terminarían en el 2 a 1 parcial. Saque de arco de la visita, mal cáculo por parte del futbolista blanquiazul que termina asistiendo a Joseph Guevara. Aplica la velocidad y queda de cara al arco. Demora en achicar Amasifuén y define de pierna zurda, pegado al segundo palo. Comerciantes tendría ahora la ventaja y parecía que el partido se consumiría en una derrota de los Potrillos. El reloj no se detiene y el gol no llegaba.

Olvidé mencionar un detalle muy importante para este partido. Durante la segunda mitad se daría el ingreso de Juan Pablo Goicochea, el “gringo”. Este joven muchacho que venía entrenando durante la semana con el primer equipo, muy pocos lo tenían en la mira. Su nombre no nos sonaba, pero ahora nunca se nos va a olvidar.

Y es que, en el fútbol, cuando lo colectivo no funciona, entran a tallar las individualidades. Ayer las del Gringo fueron muy buenas y todas productivas, todas hacia adelante. Minuto 38, 40, 42 y nada. El quipo intentaba, pero el rival apagaba el incendio. Hasta que, en la agonía del encuentro, a los 43’, a Goicochea se le dio por la “conchudez”, por ser sin vergüenza y atreverse. En el borde del área se animaría a tirar un enganche hacia adentro y pasa, pero fue tan rápido que el central, en su intento de cerrar, lo traba. Juan Pablo cae, la gente grita, el árbitro pita. El castigo de los doce pasos entra en acción. 44’ en el electrónico, pero aún hay emociones por sentir.

Ahora ya con la cinta, va Lupu. Goicochea la pedía, pero las órdenes del técnico se tienen que cumplir. Esta vez Hernán definiría al medio, intentando asegurar, pero ahí estuvo el guardián de la portería que daría rebote y ahí se arma la trifulca. Cuales abejas a la miel, todos corrieron despavoridos a por el balón. Unos para rematar, toros para rechazar, pero todos a matar. Sin embargo, el que más se avispó fue Lupu, que aprovecharía su segunda oportunidad y la mandaría a guardar. 44 minutos, gente. El partido ya se iba, pero esto es Alianza. Acá metemos hasta el último. Se empató, pero acá tenemos corazón de sobra para ganar.

Habiendo unos minutos sueltos por jugar, despeje de Comerciantes Unidos. ¿A quién le queda el balón en el medio campo? Al Hernán de la sub 18 que, si bien no es “pirata”, es capitán y es corazón como Barcos. Lupu, lanza el balón al área y ahí tendríamos al distinto de hoy, al que nadie lo tenía, que con la 14 en la espalda dijo “Mírenme. Acá estoy.”, y la mandó a guardar. Juan Pablo Goicochea, el gringo, en la última del partido, en el ocaso del encuentro, en el morir de los minutos, en el epílogo de la obra, en el desenlace de esta historia, nos dice que hoy (y siempre) tenemos corazón para pelearlo, para voltearlo y para ganarlo en la última jugada. Ganamos 3 a 2 en la última porque no puede ser blanquiazul aquel que no ha llorado, aquel que no ha sufrido, aquel que no le revienta el pecho cada vez que ve esos benditos colores y besa ese sagrado escudo.

Se ganó, muy bien, pero los hinchas debemos pensar en comprar un seguro de vida. Si bien es cierto que es lindísimo ganar en el último suspiro, hay sustos y errores que pueden evitarse si estamos concentrados los 90’. El espectáculo es ganar, lo sé y se los digo nuevamente, pero ¿qué tal si ganamos al ritmo del Alianza?

Vamo’ arriba, Potrillos. Toda la vida... Arriba Alianza Lima.


Por: Leonardo Cusirramos 'El Potrillo' 

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