'Jovenes vALores' #08 :Corazón Para Ganar
Hay
un pequeño gran detalle con Alianza. Es algo raro, pero que se da en todas las
categorías; tanto en el fútbol masculino, como femenino. Y es que, contra
nosotros, sin importar lo que estemos jugando, nuestros rivales se van a jugar
la vida. Van a querer ganarnos a como de lugar y eso lo vimos ayer.
Comerciantes Unidos, colero del Torneo Generación, se jugaría una final contra
los blanquiazules. Parecía como si el recreo se acabara y el último gol, gana.
¿La razón? Complicado de explicar, pero se resume en “Esto es Alianza”.
Iniciaban
las acciones y veríamos dos equipos muy activos, aplicando todo lo entrenado en
la semana. Desbordes, centros, remates, amagues, etc. Todo peligro. El partido
se ponía bacán, para estar al borde del asiento, cuando de repente... conexión
interrumpida.
Calma,
amigo Aliancista, no reinicie el router ni llame exaltado a la empresa que le
proporciona el servicio, pues, resulta que corte de la red de internet en
Matute, promediando los 25’ de la primera mitad, nos privó a todos nosotros de
ver el último tramo del primer tiempo. Quedaríamos en vela esperando a si el
marcador se movería o no. Qué relevancia la del internet estos días, ¿cierto?
Bueno,
la conexión volvería y podríamos aún ser testigos de esta contienda disputada
de igual a igual, fuego contra fuego, pero recuerden que alguien siempre
dispara primero.
De
Mesía para Quiros, desborde por izquierda y centra, pifia en el remate
Valladolid, mal despeje del central cutervino, le queda a Arrasco, hoy con la
10 en la espalda, le pega de volea y... ¡penal! El balón chocaría el brazo
derecho del central y el árbitro sancionaría la pena máxima. Hora de dar el
primer golpe.
Hernán
Lupu, en ese momento el capitán sin banda, diría: ¿por qué no puedo ser
protagonista de nuevo? Y tomaría el balón con mucha decisión para rematar
arriba, ahí, donde duermen las arañas y dejar al portero petrificado cual
hombre que vio a los ojos a Medusa. A los 6’ del segundo tiempo, vamos 1 a 0
arriba. Pero habría más y es aquí que empezamos a renegar...
A
los 11 minutos, se produce una falta torpe por la izquierda. Torpe porque el
rival está de espaldas al arco y así no te puede hacer daño. Tiro libre y los
jugadores de Comerciantes irían envalentonados a buscar la igualdad, pero si a
esto le sumamos una defensa dormida. Ay, mamita querida, qué combinación. Jorge
Crisanto, tras un buen centro, se encargaría de emparejar el marcador anotando
de cabeza. 1 a 1.
El
elenco cutervino, ni corto ni perezoso, iría a buscar el partido. Recuerden que
ellos están jugándose la vida porque contra nosotros es así. Contra Alianza todos
van a querer mostrarse y está bien. No por algo somos el equipo más grande del
Perú.
Tanto
fue el ímpetu del rival que llegó a “voltear la torta”. Y es que el peligro con
el que llegaban a nuestro arco, sumado a los errores de nuestra defensa,
terminarían en el 2 a 1 parcial. Saque de arco de la visita, mal cáculo por
parte del futbolista blanquiazul que termina asistiendo a Joseph Guevara.
Aplica la velocidad y queda de cara al arco. Demora en achicar Amasifuén y
define de pierna zurda, pegado al segundo palo. Comerciantes tendría ahora la
ventaja y parecía que el partido se consumiría en una derrota de los Potrillos.
El reloj no se detiene y el gol no llegaba.
Olvidé
mencionar un detalle muy importante para este partido. Durante la segunda mitad
se daría el ingreso de Juan Pablo Goicochea, el “gringo”. Este joven muchacho
que venía entrenando durante la semana con el primer equipo, muy pocos lo
tenían en la mira. Su nombre no nos sonaba, pero ahora nunca se nos va a
olvidar.
Y
es que, en el fútbol, cuando lo colectivo no funciona, entran a tallar las
individualidades. Ayer las del Gringo fueron muy buenas y todas productivas,
todas hacia adelante. Minuto 38, 40, 42 y nada. El quipo intentaba, pero el
rival apagaba el incendio. Hasta que, en la agonía del encuentro, a los 43’, a
Goicochea se le dio por la “conchudez”, por ser sin vergüenza y atreverse. En
el borde del área se animaría a tirar un enganche hacia adentro y pasa, pero
fue tan rápido que el central, en su intento de cerrar, lo traba. Juan Pablo
cae, la gente grita, el árbitro pita. El castigo de los doce pasos entra en
acción. 44’ en el electrónico, pero aún hay emociones por sentir.
Ahora
ya con la cinta, va Lupu. Goicochea la pedía, pero las órdenes del técnico se
tienen que cumplir. Esta vez Hernán definiría al medio, intentando asegurar,
pero ahí estuvo el guardián de la portería que daría rebote y ahí se arma la
trifulca. Cuales abejas a la miel, todos corrieron despavoridos a por el balón.
Unos para rematar, toros para rechazar, pero todos a matar. Sin embargo, el que
más se avispó fue Lupu, que aprovecharía su segunda oportunidad y la mandaría a
guardar. 44 minutos, gente. El partido ya se iba, pero esto es Alianza. Acá
metemos hasta el último. Se empató, pero acá tenemos corazón de sobra para
ganar.
Habiendo
unos minutos sueltos por jugar, despeje de Comerciantes Unidos. ¿A quién le
queda el balón en el medio campo? Al Hernán de la sub 18 que, si bien no es
“pirata”, es capitán y es corazón como Barcos. Lupu, lanza el balón al área y
ahí tendríamos al distinto de hoy, al que nadie lo tenía, que con la 14 en la
espalda dijo “Mírenme. Acá estoy.”, y la mandó a guardar. Juan Pablo Goicochea,
el gringo, en la última del partido, en el ocaso del encuentro, en el morir de
los minutos, en el epílogo de la obra, en el desenlace de esta historia, nos
dice que hoy (y siempre) tenemos corazón para pelearlo, para voltearlo y para
ganarlo en la última jugada. Ganamos 3 a 2 en la última porque no puede ser
blanquiazul aquel que no ha llorado, aquel que no ha sufrido, aquel que no le
revienta el pecho cada vez que ve esos benditos colores y besa ese sagrado
escudo.
Se
ganó, muy bien, pero los hinchas debemos pensar en comprar un seguro de vida.
Si bien es cierto que es lindísimo ganar en el último suspiro, hay sustos y
errores que pueden evitarse si estamos concentrados los 90’. El espectáculo es
ganar, lo sé y se los digo nuevamente, pero ¿qué tal si ganamos al ritmo del
Alianza?
Vamo’
arriba, Potrillos. Toda la vida... Arriba Alianza Lima.
Por: Leonardo Cusirramos 'El Potrillo'
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