'ESTACIÓN 1901' #07: Negro el Once
En el fútbol peruano son pocos, o contados, los casos de futbolistas que pueden brillar no solo en su club de origen sino también en el extranjero. El caso más emblemático es el de Teófilo Cubillas, campeón con Alianza Lima y máximo goleador peruano en Copa del Mundo.
Nosotros los blanquiazules podemos presumir de más nombres como Víctor Benítez (primer peruano campeón de Europa - AC Milán / 1963) y Juan Joya Cordero. Está crónica, precisamente, estará dedicado al “Negro, el Once”, cuyo natalicio se conmemoró el pasado 25 de febrero.
Y es ahora donde pienso, y me arrepiento, en no haberme acercado en su momento a pedirle que me firme mi Libro de Oro. Lo veía caminar varias veces por las calles de San Miguel, pero mi timidez terminaba por imponerse. Sin embargo, sabía que, por mi barrio, vivía un jugador ídolo de Alianza y también de Peñarol de Uruguay. Eso fue, y es, motivo para inflar el pecho.
Bicampeón con Alianza Lima en 1954 y 1955 en la recordada etapa de “Los Bombones” (aunque él no nació en Chincha). Delantero de punta en el equipo que dirigía por entonces Don Adelfo Magallanes y que contaba con otras figuras de kilates como Don Cornelio Heredia, Guillermo Delgado, Valeriano López, Guillermo Barbadillo y un joven Víctor “Pitín” Zegarra. En 1957 alcanzó a ser goleador del torneo profesional con 17 conquistas en 18 partidos disputados con la camiseta blanquiazul hasta 1960 en que se marchó a la Argentina para defender los colores del Club Atlético River Plate. Dejó como saldo entre 1953 y 1959, 63 partidos y 34 goles anotados en el club de La Victoria.
Sus actuaciones en Alianza Lima le permitieron ser considerado para la Selección Peruana entre 1957 y 1959 y conformó una delantera con nombres de peso como Oscar Gómez Sánchez, Miguel Loayza, Juan Seminario y Alberto Terry. Fue parte, y anotó un gol, en la inolvidable victoria sobre Inglaterra por 4-1 en 1959.
Si bien es cierto, Memorias de una Piel es un portal enteramente aliancista, me tomo la libertad con el respectivo permiso, de citar que hablar de Juan Joya Cordero no solo es hacer referencia a nuestro Alianza Lima sino también al Club Atlético Peñarol. En Uruguay, Joya alcanzó el máximo de su rendimiento hasta el punto de ser considerado un ídolo y uno de los jugadores muy respetados en la historia del cuadro carbonero. Campeón uruguayo en 1961, 1962, 1964, 1965, 1997 y 1968; los títulos de la Libertadores y la Copa Intercontinental en 1961 y 1966. Si señores, Juan Joya fue el primer peruano campeón del mundo a nivel de clubes.
De Alianza Lima para el mundo y hasta la eternidad. Don Juan Joya Cordero.
Nos vemos en la siguiente parada
¡Arriba Alianza!
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